Hemos ido contrarreloj esta semana que iniciaba octubre y el cole por las tardes, y tengo mil cosas que contar, actualizar... Y aunque apenas tengo tiempo (ya echaré la vista atrás para contar el finde con los yayos, por ejemplo), hoy no puedo evitar hacer una breve mención especial. Hemos ido con otras niñas del cole a clases de prueba de flamenco, el martes, y de ballet ayer. Me temía que siendo tan pequeña te quedaras sólo con el dinamismo del flamenco (que te encantó) y no supieras apreciar el clásico... Pero cual es mi sorpresa cuando mirándote ayer por una ventanita en clase, te veo atentísima, con bastante buena postura, disfrutando... Será amor de madre, tal vez, pero tienes cuerpo, esos brazos tan bien colocados para ser el primer día, esas puntas estiradas... ¡¡Lo llevas en la sangre!! Todavía no he conseguido dejar de babear, ¡me hace tanta ilusión! Ni te lo imaginas, hija. El caso, que es una pasta, pero que te apunto a las dos cosas. A ver si tengo una futura bailarina.
PD.- A la vez yo pensándome (sólo me lo pienso por lo que cuesta, que conste) apuntarme a ballet para adultas, creo que me vendría tan bien y me haría tan feliz....




1 comentario:
Decídete guapa, mis clases de costura son lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo, y seguro que igual te ocurre a ti. Besos a los cuatro. Laura
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