Ayer nació Sergio, mi “primisobri”. ¿Cómo se le llama al hijo de tu prima? Lo de "primo segundo" me suena fatal, así que con su permiso (y sin él) le consideraré mi sobrino, primito de mis hijos, y punto. No me hubiera imaginado nunca que su nacimiento iba a causar en mi tal exaltación de emociones. Tal vez sentimientos “egoístas”, pero al fin y al cabo, conmovedores. Obviamente lo primero fue sentirme requetefeliz por ellos, pero hay mucho más.
El nacimiento del pequeñín me pilló en un día flojo, estaba bastante triste y sensible. Así que me puse a llorar cual posesa al verle la carita. Sentí una gran emoción y unas ganas locas de achucharle, y de tener un bebé de nuevo en casa (que nadie se alarme, es sólo un “deseo”) Miré la foto como cien veces más en el resto del día. Gracias a él, me llené de pensamientos reconfortantes, tipo, "¿ves?? Estas cosas (y perdón por lo de “cosa”, chiquitín) son las que le dan sentido a la vida…"
Pero voy más allá. De repente, mi prima, “la pequeña”, tenía un hijo. Aquella niña que se enfadaba si no ganaba en un juego, a la que tomaba el pelo inventándome historias, que discutía conmigo empeñada en que algún día sería mayor que yo… esa “niña” ...¡tenía un hijo! Y no es que nos llevemos tantos años, jeje, pero no sé porqué me parece algo increíble, me emociona.
Después empecé a pensar que mis hijos ahora tienen un primito con el que jugar. Que pronto, aunque cambien los visillos (aquellos con los que imaginábamos éramos novias el día de nuestra boda) por otro juego más “bruto” (seguro), será Sergio quien discutirá por ser mayor que Javier… Es emocionante. Y también saber que a partir de ahora, Yoli y yo compartiremos otra parte de nuestras vidas: nuestras experiencias siendo mamás. Y me ilusiona mucho, muchísimo.
De una forma u otra, sigo con los pelos de punta, llena por esa nueva vida, así que gracias, pequeñín: ¡¡Bienvenido, Sergio!!. Y enhorabuena prima (y por supuesto al papi, que suele ser ese gran olvidado) Sed muy felices....
El nacimiento del pequeñín me pilló en un día flojo, estaba bastante triste y sensible. Así que me puse a llorar cual posesa al verle la carita. Sentí una gran emoción y unas ganas locas de achucharle, y de tener un bebé de nuevo en casa (que nadie se alarme, es sólo un “deseo”) Miré la foto como cien veces más en el resto del día. Gracias a él, me llené de pensamientos reconfortantes, tipo, "¿ves?? Estas cosas (y perdón por lo de “cosa”, chiquitín) son las que le dan sentido a la vida…"
Pero voy más allá. De repente, mi prima, “la pequeña”, tenía un hijo. Aquella niña que se enfadaba si no ganaba en un juego, a la que tomaba el pelo inventándome historias, que discutía conmigo empeñada en que algún día sería mayor que yo… esa “niña” ...¡tenía un hijo! Y no es que nos llevemos tantos años, jeje, pero no sé porqué me parece algo increíble, me emociona.
Después empecé a pensar que mis hijos ahora tienen un primito con el que jugar. Que pronto, aunque cambien los visillos (aquellos con los que imaginábamos éramos novias el día de nuestra boda) por otro juego más “bruto” (seguro), será Sergio quien discutirá por ser mayor que Javier… Es emocionante. Y también saber que a partir de ahora, Yoli y yo compartiremos otra parte de nuestras vidas: nuestras experiencias siendo mamás. Y me ilusiona mucho, muchísimo.
De una forma u otra, sigo con los pelos de punta, llena por esa nueva vida, así que gracias, pequeñín: ¡¡Bienvenido, Sergio!!. Y enhorabuena prima (y por supuesto al papi, que suele ser ese gran olvidado) Sed muy felices....
Antes de ser mamá...
No imaginaba tanta calidez, tanta dulzura, tanto amor. No imaginaba lo grande y lo maravilloso que sería. No imaginaba la satisfacción de ser madre, no sabía que yo era capaz de sentir tanto... AMOR



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