QueridaS CositaS

Diario de una mamá que le va contando a su hija, lo que ha ido sintiendo, pensando y experimentando desde que supo de su existencia. Casi tres años después que Beatriz, nace Javier y la familia crece. Las experiencias y las cosas que contar también...

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lunes, 26 de noviembre de 2012

Una edad difícil...



La verdad es que tú, querida Bea, estás en buena racha. En general te portas muy bien, aunque a veces para que obedezcas haya que repetirse como el ajo. O meterte prisa porque te distraes con una mosca y tardas siglos en vestirte. O haces trampas recogiendo la habitación, escondiendo los juguetes debajo de la cama para que el suelo que se ve quede despejado. Últimamente, sorprendentemente te comes todo en el colegio, y hasta me da la sensación de que has pegado un estirón, más que detectable en el pantalón del chandal que o ha encogido, o te queda corto, sin más. Disfrutas muchísimo con tus clases de flamenco y de ballet, si por ti fuera iríamos todos los días. Y en general, eres una buenísima hermana mayor, aunque pierdas la paciencia a veces con Javier, realmente demasiada tienes con el "destroyer" de tu hermano, que no te deja ni jugar tranquila...

Porque ahí voy. Recordaba la edad de 18 meses - dos años como graciosísima y a la vez complicada, pero no que crispara tanto los nervios (igual es que se me ha olvidado, que también últimamente se me eclipsa el disco duro, y dicen que lo malo tiende a olvidarse), nervios que en mi caso además, con la mudanza del trabajo y otros temas que me rondan andan de por sí bastante desquiciados. Ya no es sólo el periplo nocturno, que también, sobretodo cuando a esas horas estamos en las últimas de fuerzas (nosotros, que tú no, tú sigues pleno de energía) Es que todo te enfada, por cualquier cosa te encabezonas, te enrabietas, quieres imponer tu ley, siendo un pequeño maniaco. Precioso, desternillante, hiper gracioso... pero desquiciante. Para colmo madrugas demasiado (¿Por qué?? ¿Qué he hecho yo para que ninguno de mis retoños me salga lirón???) Que sí, que tenemos que madrugar, pero es que tú te despiertas bastante antes de que suene el despertador, exigiendo que se te ponga la tele y al ser posible "bailar" (tu particular forma de llamar a los cantajuegos), tirando de mi mano y empujándome para que me levante, después de un rato gritando en tu cama "¡¡mamáaaaaa!!!" Y además tienes una fuerza brutal. Que estoy fregando, por ejemplo, y si vienes a empujarme para ir contigo a algún sitio, por mucho que me empeñe en no ir, consigues casi "tirarme". Pero venga, no quiero ser negativa. En el lado bueno...¡es que estás para comerte, hijo! (Inciso, me viene a la cabeza la frase gancho de un programa: "si de pequeño pensaste que tu hijo estaba para comérselo, y años después te arrepientes de no haberlo hecho..."), en serio, es que eres tannn gracioso. Parloteas por doquier como si tuvieras ya una conversación. Y digo bien "como si"... porque entender se te entiende poco. Y como no te entendemos, también te enfadas. Empiezas a repetir las frases finales de las canciones, imitas a tu hermana, y cuando "repites" algo que dice ella, además, te partes de risa. ¡Si hasta repites con ella sus deberes de vocabulario de inglés! Te pido besos y prácticamente los lanzas al aire con un "muaaaa". Y tienes una mamitis tremendaaaaaaa, que una vez más me encanta y me agobia a partes iguales, y papá "no vale" si estoy yo. Tanto es el apego que celosillo también das empellones a tu hermana cuando es ella la que me abraza.

Soleis ser tan demandantes, que en tardes como hoy, cuando el invierno asoma en Madrid con fuerza y hemos pasado en casa calentitos toda la tarde... no me puedo creer que desde que os haya dejado jugando solos en la habitación, no haya oído un grito, pelea, ni lloro, y sobretodo, asombradísima de que no hayas venido cien veces a buscarme, empujarme, pedirme que te acompañe, te coja en brazos, o semejante. ¡No habéis aparecido ninguno de los dos ni una sola vez! O.O O.O Me asomo sin que me veais y os observo jugando juntos, felices. Y entonces me olvido de mis agobios, y sonrío feliz  y babeante.

2 comentarios:

Joana dijo...

Qué bonito Blanca...Leyendo esto, pienso en el día en que tus pequeños monstruitos sean ya mayores y puedan leer estas cosas, y en lo mucho q se van a emocionar de ver el amor tan grande que su REALISTA mamá siente por ellos...Simplemente precioso!!

agucas dijo...

Me encanta!! Tal cual parece que describes a Elena con su hermano (también destroyer) Guzmán!! A ver si podemos juntarles dentro de poco. Mil besitos para todos