No he dejado de pasear por Holanda desde que la conocimos hace nueve meses. Ella y su mami se quedaron en mí con tal fuerza y hubo tal química que ahora, que parece que Holanda está en crisis, sufrimos un trocito de esa frustración, de ese dolor. Queremos que Holanda siga verde, que florezca, que dé los frutos que con tanta dedicación y amor siguen sus padres cultivando, abonando, luchando día a día para que dé cosecha. Le prestaría un trozo de mi Italia a esa Holanda, nunca me han gustado las injusticias, y esto no lo merece nadie. Ellos, maravillosos, mucho menos. Rezaría si supiera que sirve de algo… No tengo palabras, no tenemos remedios, todo es desconocimiento, no saber qué pasará mañana debe ser agotador. “No cambies ni las esperanzas ni los sueños que tenías antes… Cambia el camino, no el destino”. No hay mejor destino que la propia Holanda…


2 comentarios:
Aquí me tienes en el trabajo llorando como una magdalena al leerte.
Gracias por tu apoyo Blanca, gracias de todo corazón.
Una de las muchas cosas que tengo que agradecerle a mi niña de holanda es haberos conocido....
Sobra dar las gracias,porque creemé, las afortunadas somos nosotras... Te diría muchas cosas más, pero sobran; sigamos paseando por Holanda...
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