Sí, hoy es mi 30 cumpleaños. Y no, no estoy especialmente feliz, al contrario. No es que esté depre por cambiar de prefijo, ¡qué va!, ni por nada concreto. Creo que miniyo, tan esperado, absorbes toda mi alegría para crecer sano, y me tienes las hormonas bocabajo. Ya me pasó contigo, Bea, que hasta me echaba a llorar por "nada". No, no me apetece que hoy sea mi cumpleaños, aunque me ha encantado que esta mañana me lo cantaras, tus besos, tus abrazos. No tengo ganas de contestar mil llamadas, ni tampoco de que sea un día normal de trabajo, sólo quiero que pase, como un día más. Que sí, que lo sé, que tengo mil motivos para estar feliz, dos de ellos "enormes". Pero no puedo evitarlo, ni pretendía tampoco hacer una entrada triste. Tampoco puedo ser cínica. A ver si mis hormonas se recolocan, miniyo, y puedo volver a ser "yo".


1 comentario:
Mami: tus brazos siempre se abren cuando necesito un abrazo. Tu corazón sabe comprender cuándo necesito una caricia. Tus ojos sensibles se endurecen cuando necesito una lección o reprimenda. Tu fuerza y tu amor me dirigen por la vida. Si te rechazo, me perdonas, si me equivoco, me acoges, si estoy feliz, celebras conmigo, si estoy triste, me consuelas y no sonríes hasta que me haces reír.Te quiero muchoooooooo
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