QueridaS CositaS

Diario de una mamá que le va contando a su hija, lo que ha ido sintiendo, pensando y experimentando desde que supo de su existencia. Casi tres años después que Beatriz, nace Javier y la familia crece. Las experiencias y las cosas que contar también...

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viernes, 29 de octubre de 2010

La vida sigue igual...

...como decía Julio Iglesias, y es que volvemos al tema del tabaco, cosita y miniyo, tres años después. Bea, contigo no pude dejarlo, no lo conseguí. Ya te hablé en su momento del tema, y sigo esperando que nunca me lo reproches. Con miniyo ahora lo he intentado más en firme, pero todavía no sé qué saldrá de todo ésto. El pasado martes fui a una sesión de hipnosis y salí eúforica, contenta, liberada. Pero ya esa misma noche empezó el agobio, la ansiedad. Al principio funcionaba relajarme, y las palabras de la terapeuta resonaban en mi cabeza. También los consejos de alguna que otra amiga. Ayer, precisamente creo que la ecografía fue el detonante de la "explosión". Bea, tú no estabas en tu mejor día, y tras la foto del hermanito me dio la llorera, porque todo era diferente a la primera vez, porque tal vez por toda esa ansiedad no iba/ibamos con la ilusión de la primera vez, porque recordaba a tu padre en aquella hace tres años. Todo era distinto. No sé si mejor o peor, pero distinto. Además los nervios de la búsqueda de piso, lo de los yayos que sigue estando ahí, dentro.... Que si hay atasco, que si Bea llora, que si otra vez tardísimo a casa, con un disfraz que coser, con tanto por hacer... Sé que suena ridículo, pero todo me parecía mal. En un día que debería ser especial
Y lloré, y lloré más aún, y grité a vuestro padre, le contesté mal a todo, y me encerré en el baño para no oírte llorar, Bea, o por no chillarte, y me tiré de los pelos, y dí una palmada contra el mármol, y... quise morirme, y te abracé, miniyo, y lloré más... Y entonces surgió la opción del cigarro. Y me enfadé porque fuera una opción. Pero la agarré. Y curiosamente pensé que no era justo que con el embarazo de Bea fumara, que eráis igual de importantes, queridos, deseados, y a la vez pensé que era una fracasada, y una inútil por no poder luchar por lo que más se quiere, los hijos. Pero que 4 cigarros no os hacen mal. Pero que me lo hacen a mi, que soy vuestra madre, que tengo que cuidaros. Y un millón de pensamientos. En decepcionar a la gente que me quiere, sobretodo. En que jamás consigo nada... Y ese cigarro encendido por fin nubló mi pensamiento, mi alma. Me mareó. Pero sí, lo fumé con gusto. No tengo arreglo.

1 comentario:

iman dijo...

Ufff!!!!No me gusta nada con el estado de animos q has escrito esto guapa,arriba ese animo!!! Seguro q ha sido un mal dia de hormonas revolucionadas,de esperar q todo iba a ser como la primera vez,pero sencillamente es diferente,ni mejor ni peor.Disfrutalo mucho!!!
No vas a decepcionar a nadie,xq no dejes de fumar,es preferible 4 o 5 cigarros a una gran ansiedad y ni Bea ni "Miniyo"te van a reprochar nada por x lo hagas!!!
Eres una gran madre,eso no lo dudes,lo q pasa q estos peques tiene dias q desbordan a cualquiera.........y a una embarazada mas,jeje
Suerte con la busqueda de piso y mucho,muhisimo animo!!!
Besos,Sonia.