Después del periplo vacacional que nos ha costado hacer unos 2.000 kms en coche, la última semana en la que papi y mami volvieron a trabajar mientras tú disfrutabas (y ellos de ti más aún) de tus abuelitos Blanca y Javier, y nosotros te echábamos de menos, sin que nuestra casa fuera la misma sin ti... Ayer de regreso a casa por fin juntos los tres, curiosamente hasta te hacía ilusión volver, y hoy, con el comienzo de agosto, paradójicamente el mes de vacaciones por excelencia, la vuelta al cole... Vuelta de los tres a la rutina, pero hasta volver a la guardería te ponía contenta (aunque el madrugón ha costado lo suyo), así que al final, como suele pasar, me entristece más a ti que a mi. Esperaba lágrimas, y la que ha tenido que contenerlas ha sido mami. Sigo en una especie de síndrome postvacacional, cuestión de volver a acostumbrarme. Es una pena que precisamente para estar con nosotros tengas que volver al cole en un mes en el que la mayoría de la gente está fuera. Pero al final también lo que importa es que tú seas feliz. Y lo eres.
¡Hasta las próximas vacaciones!


1 comentario:
El síndrome postvacacional nos está afectando a todos, a unos más que a otros, y lo digo por tu mami, pero bueno, seguro que en unos días está todo en su sitio.
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