Ya son 13 meses, Bea, y como si fuera un preludio de este número "mágico" ayer domingo fue un día para olvidar. Suponemos que por las dichosas muelas tuviste, que yo recuerde, el día más insoportable de tu vida. Uffff, qué quejicosa, llorona, cabezota... Lo que más me entristecía es que fuera domingo y no pudiéramos disfrutar los tres de estar juntos, sino al contrario, todos nerviosos y con malas caras. Un horror. Pero el lunes llega irremediablemente y entonces te extraño... llorona o no (y aunque me levantes la mano)
En contrapartida cada día inventas una monería nueva, y seguimos progresando en tus carreras y en tus comidas, despacito pero sin pausa. La sillita de tu "bisabuela", te encanta como andador, aunque no lo necesites. Tú última osadía es intentarte ponerte de pie sobre ella, madre mía, si es que tienes un peligro... Ayer no quisiste el arroz blanco (pero insisto en que no era tu día), pero las croquetas y la hamburguesa, todo un éxito. Y el plátano tú solita a mordiscos. Hemos hablado con Gema para intentar cambiar tus hábitos de sueño, a ver qué tal. De momento, tanto no dormirte en el coche (aunque acabe agotada de media hora girada haciendo el tonto) como despertarte al aparcar en casa, han funcionado.


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