QueridaS CositaS

Diario de una mamá que le va contando a su hija, lo que ha ido sintiendo, pensando y experimentando desde que supo de su existencia. Casi tres años después que Beatriz, nace Javier y la familia crece. Las experiencias y las cosas que contar también...

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miércoles, 27 de mayo de 2009

Cambios de sueño

Ya ha pasado dos días de tres, Bea, y la verdad es que me tiene preocupada. Sales agotada de la guarde, como siempre, pero antes te conformabas con dormir la siesta durante el camino a casa, y al llegar te despertabas y jugábamos un ratito, hasta el baño y la cena. Pero es que ahora, te duermes como siempre pero en vez de despejarte al llegar a casa, ya desde el ascensor, te echas para atrás lloriqueando, tu forma de pedir que te tumbe en la cuna. Te acostamos sin poderte quitar siquiera los zapatos, y enlazas ya con el sueño profundo nocturno, de forma que al final no nos queda más remedio que despertarte más tarde, para poder cambiarte, bañarte y darte la cena, con un berrinche de cuidado que nos parte el corazón. Quieres seguir durmiendo. Y así ni disfrutamos de ti, ni tú del baño (menudo enfado, a mi tampoco me gustaría que medio dormida me metieran en el agua), nos cuesta que cenes (ayer me dijiste que la tortilla me la comiera yo, y al final sólo cenaste un bibe pequeño, y gracias, porque ya pensaba que volvías a acostarte sin cenar); nos sentimos culpables por haberte despertado, y en definitiva... vivimos un suplicio infernal de descontrol y tristeza cada tarde-noche. Y en contraposición, te despiertas a las seis con una marcha increíble, y también vienes protestando porque lo que quieres es jugar. No sé cómo podemos solucionarlo. Supongo que no deberíamos dejar que te durmieras de camino a casa por la tarde, pero estarías tontísima y llorando todo el trayecto. Hablar con la guarde a ver si pueden "obligarte" a dormir una siesta por la tarde que no nos trastoque nuestra rutina. O no acostarte por mucho que te empeñes al llegar a casa. Bañarte y cenar pronto y acostarte. Así que es la pescadilla que se muerde la cola... De una forma u otra, creo que tocará berrinche... y que a nosotros se nos siga partiendo el corazón con cada lágrima.
PD.- Ha quedado tan negativo el mail que voy a darle un puntito positivo: ¡el sábado por fin papi y mami fueron al cine! Unas horas sin ti... que ya nos tocaba. Cuesta, pero es necesario. Y con tus abuelitos, desde luego, ni nos echaste de menos...

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