Sigo sin poder escribir tan asiduamente como lo hacía antes. Incluso tengo pendiente subir muchas fotos. Pero curiosamente hoy, decidida a escribir algo nuevo, incomprensiblemente me he puesto a releer antiguos borradores. Porque por diferentes razones realmente no publico todo lo que escribo. Y por primera vez me decido a ser justa y sincera conmigo misma, terminar algunos de esos relatos guardados a medias, y publicarlos aquí.
Las nuevas historias que contar tendrán que esperar un poquito (no sé cuánto) más...
Domingo, 6 de mayo de 2012: ¡Feliz día de la madre!
Y aunque pueda parecer pretencioso me lo dedico a mí misma. Porque creo que me lo merezco, que soy una madre entregada, y que para mí sí que sois lo primero, que lo dejo todo por y para vosotros. ¡He entendido tantas cosas siendo madre, y a la vez me cuesta tanto entender otras tantas! ....
Lo de que os quiero más que a mí misma además de ser un tópico sobra que lo diga. Aunque a veces es necesario decirlo a unos hijos, pero sintiéndolo de verdad, y demostrándolo sobretodo. Estando ahí. Y espero que hoy, en mi día (Bea, tú me has preguntado que cuándo es el día de las hijas, jejeje) además de los regalitos que me habéis "hecho" con toda vuestra ilusión, me deis muchos, muchos mimos. Que no suplen los que me faltan, pero son aún mejores, porque en definitiva, vosotros y papá sois lo que realmente tengo. Y sólo deseo que siempre sea así, por mi parte haré todo lo posible por teneros siempre a mi lado, por no perderos jamás. "Quiero darles a mis hijos raíces y alas"
Y aunque ahora pueda resultar paradójico, si pudiera pedir algo hoy... me tomaría unas horas sin ser madre. Intento explicarlo. A veces estoy un poco saturada de la mamitis de Javier, que no me deja ni a sol ni a sombra, que si me ve quiere que esté con él continuamente, dándome su mano para caminar, o simplemente en mis brazos. Cansada también de la demanda constante de Bea, interrumpiendo conversaciones, de su vocecilla incesante, de su mami sabes qué, mami y por qué..., mamiii, mamiiiii; de que todo gire a vuestro alrededor, de preparar mil cosas por y para vosotros, de estar pendiente de todo, de intentar no decaer en la impaciencia, las regañinas, los enfados. Y aunque a la vez sonrío por doquier cuando os veo jugar y reíros juntos a carcajadas, de las caritas del uno, los razonamientos de la otra, aunque os achucho y os intento dar todo el cariño del mundo, de que piense mínimo una vez al día que sois lo mejor del mundo, ... de vez en cuando pienso también que os disfrutaría más aún si de vez en cuando, aunque sólo fuera un día, pudiera tener vacaciones de ser mamá. Si es que eso existe, porque ni dejando de estar a vuestro lado dejo de ser mami, es inevitable.
Desde aquí traslado también un felicidades muy especial a esas otras "mamis de las de verdad" que además son verdaderas amigas. Vosotras sabéis quiénes sois. Gracias por compartiros como madres, gracias por compartir tantas otras muchas cosas más.
3 de Noviembre de 2010: (Título by bdb) El mito de las princesas rotas
Mil veces he pensado crear otro blog, nada que ver con éste, pero que tampoco leyera nadie (o que al menos no supieran que es mío) para desgranar aquellos sentimientos y pensamientos más íntimos, todo aquello que llevo dentro y que aquí, por timidez, el qué pensarán o simplemente pudor no puedo transmitir. Otra razón es que tampoco vendrían a cuento en un diario sobre mis hijos. Pero sé que por otro lado me vendría bien, a modo de psicoanálisis, porque además también me gusta escribir y es mi mejor forma de expresarme (o eso creo) aunque sea solamente conmigo misma. Y porque al fin y al cabo lo que soy, lo que llevo dentro, condiciona inconscientemente (o no tan inconscientemente) mi manera de ser madre. Así que, aunque insisto que por pudor no puedo profundizar demasiado, ahí van unas pinceladas de lo que soy. Esto va en honor a ti, amiga, por esa charla que me dolió y que agradecí a partes iguales por la verdad que conllevaba.
El mito de las princesas rotas... Sí, tal vez sea una princesa rota, tal vez esperaba más de mi vida, y de los demás, de aquellos con los que me he ido encontrando en el camino, de cada momento de mi vivir. No sé si alguien como yo nace o se hace, pero soy lo que soy, y no puedo evitarlo. Tal vez leí demasiados cuentos de los que acaban “y fueron felices y comieron perdices”, o soñé demasiado con una vida de película, perfecta, un verdadero cuento de hadas en el que todo sale según deseo, y cuando no es así, cual niña con pataleta, me frustro, me enfado, lloro y sobretodo, me voy decepcionando progresivamente, entrando en una desidia de la que me cuesta salir. O tal vez simplemente soy demasiado romántica y no concibo que haya momentos (de hecho demasiados) que no sean idílicos. O tal vez sólo soy una caprichosa, que aún teniendo todo lo que ha podido soñar, nunca, nunca, nunca es feliz con lo que tiene, nunca es suficiente, siempre espera más, o incluso teme haberse equivocado en las decisiones tomadas, o cree que hubiera podido esperar o merecer algo mejor...
El mito de las princesas rotas... Sí, tal vez sea una princesa rota, tal vez esperaba más de mi vida, y de los demás, de aquellos con los que me he ido encontrando en el camino, de cada momento de mi vivir. No sé si alguien como yo nace o se hace, pero soy lo que soy, y no puedo evitarlo. Tal vez leí demasiados cuentos de los que acaban “y fueron felices y comieron perdices”, o soñé demasiado con una vida de película, perfecta, un verdadero cuento de hadas en el que todo sale según deseo, y cuando no es así, cual niña con pataleta, me frustro, me enfado, lloro y sobretodo, me voy decepcionando progresivamente, entrando en una desidia de la que me cuesta salir. O tal vez simplemente soy demasiado romántica y no concibo que haya momentos (de hecho demasiados) que no sean idílicos. O tal vez sólo soy una caprichosa, que aún teniendo todo lo que ha podido soñar, nunca, nunca, nunca es feliz con lo que tiene, nunca es suficiente, siempre espera más, o incluso teme haberse equivocado en las decisiones tomadas, o cree que hubiera podido esperar o merecer algo mejor...
De una forma u otra me cuesta ser feliz, ver las cosas siempre de forma positiva y simplemente disfrutar. A mi favor diré que al menos soy consciente de lo que soy y de cómo soy, y sobretodo sé lo que no quiero ser y a lo que no quiero parecerme, aunque insisto, crea que es inevitable sentir lo que siento y ser quien soy. Me sigo esforzando. Y tal vez (el último) el problema es simplemente que me esfuerzo demasiado...
"Si le preguntas a la gente qué quiere en la vida, la respuesta es sencilla: ser felices. Pero quizá sea esa expectativa, querer ser felices, lo que nos impide llegar a serlo"


3 comentarios:
Ahora mismo estoy emocionada.
TE QUIERO MUCHO AMIGA!.
Fdo. La moñas encubierta
Simplemente GRACIAS por ser una parte importante de lo que soy hoy. Yo tb te quiero mucho
otra vez se me saltan las lagrimas a mi también!! dos veces en el mismo fin de semana!! Pau.
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