Un año más lo bonito de la ilusión. Y un año más no nos ha tocado el gordo. Pero me he puesto a pensar en toda la necesidad que hay hoy, y que si la fortuna le sonríe a gente que de verdad lo necesita... me alegro infinitamente. Porque entre otras mil cosas tengo salud, trabajo, familia, amigos... Os tengo a vosotros, mis pequeños. A ti, Bea, (casi) siempre risueña, y con las notazas que has sacado, casi casi todo "muy bien superado". A Javier, que ya gatea perfectamente y a la velocidad de un rayo, feliz, en la clase de Mamen (supongo que para el "año que viene" ya te mudarás allí definitivamente) El sueño real de mi vida era tener al menos dos hijos, y aunque siempre quedan sueños por cumplir (y sino, qué aburrido sería)... Ahora, ¿qué más puedo pedir?


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