Tengo abandonado el blog, no sé ni cómo expresar todo lo que llevo sintiendo estos días en los que vivo sin vivir en mi. Vosotros tan contentos en la guarde y el cole... y a mi en cambio aún me cuesta la rutina. No sé si tengo una depre post-parto tardía, o si simplemente aún tengo que adaptarme, pero realmente ha ido a peor cada día... sin ganas de nada, triste y a la vez estresada porque me siento un desastre que no tiene tiempo de nada. Ni ganas. Me hunde estar así y a la vez no puedo remediarlo. Todo me pone tensa, de mal humor o triste. Os veo crecer, sin estar ya cada minuto con vosotros y se me caen las lágrimas. Me cuesta soportar tus rabietas, Bea, y otras veces me quedo embelesada por ver cómo hablas, te expresas, lo feliz que te quedas en el colegio y lo mucho que aprendes cada día. Y sonrío viendo esa pequeña señorita, tan bonita con tu chandal del colegio. Y quiero estar contigo, cuando sonries, cuando juegas, cuando me abrazas...y a la vez estaba deseando que empezaras el cole por la tarde, mañana por fin, porque me haces pasar ratos horribles con tus enfados, tus lloros y tus cabezonerías... Y duele. Y a ti, Javier, intento exprimirte al máximo, colmarte de achuchones porque sé que irremediablemente también crecerás, y me emociono mirándote, viendo cómo pronto empezarás a gatear, cómo juegas y sonries. Me sigue deprimiendo no darte el pecho tanto como quisiera, sobretodo por no haber decidido yo cuándo dejarlo. Sigues creciendo, y dejarás de ser ese bebé dependiente. Y duele. Me duele tener tantos motivos para ser feliz y no conseguir estarlo. Se me pasará... Sigo en periodo de adaptación.


No hay comentarios:
Publicar un comentario