A vueltas tú, que últimamente me ha dado por pensar si te estarás encajando o si después de llevar colocado varios meses ahora te has dado la vuelta, por lo que siento en mi tripita... A ver qué nos dice mañana el médico. Y a vueltas yo, que llevo días dudando de nuevo con tu nombre, ¡soy un desastre! Gabriel no era la primera idea, a la que vuelvo ahora. No quiero arrepentirme de no haberte puesto el nombre que realmente quería. Tu papi lo deja en mis manos, dice que a él le da igual. Comenta cambiar las letras que no coinciden de la puerta de la habitación y ya está, jejejeje. Que las puse para no cambiar de idea, pero los sentimientos no son trocitos de madera de colores. No sé, le he cogido cariño también a "Gabi", no sé, ¡no sé! Si no me decidí en su momento por "la primera idea" es por que temo que no a todo el mundo le haga gracia el nombre. Pero al final somos tus padres, y tiene que ser cosa nuestra, ¿por qué me costará tanto no pensar en lo que sientan los demás? En todos los sentidos, para bien o para mal. En este caso debería centrarme sólo en el "para bien", sería bonito. Me veo terminando de decidir en el registro, Gabi o no. Y esta semana al menos dejo la bolsa preparada, que el presentimiento de que te adelantas (y con ello mi decisión) continua...


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