Y no es porque no hayamos salido, todo lo contrario, sino porque el fin de semana se puede resumir en una palabra: ¡casa! A la búsqueda otra vez para mudarnos, casi todo el sábado haciendo un tour, y el domingo por la mañana. Así que por la ayer por la tarde, tocaba hacer la nuestra (que si plancha, que si cocina, que si polvo, el baño...), y además los deberes del "cole": ¡hacer una casa de manualidades! ¡A tu papi se le hizo de noche con la casita!
Por otro lado, sin duda hemos entrado en una nueva racha en la que intentas imponerte, vuelve a costarte obedecer, y sobretodo es que te pones a chillar y patalear cuando no te sales con la tuya. ¡Qué paciencia hay que tener! Si fueras cada minuto esa niña parlanchina tannnnn graciosa, supongo que serías demasiado perfecta, Bea.


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