Oh oh oh.
Me dio un bajón importante ayer revisando tu ropita, Bea, para ver qué es aprovechable para tu hermanito. Bolsas y bolsas, porque soy una cabezota y hasta que no acabé no paré. Me dio llorera, y ya no por la pena que me dan tantos vestidos, algunos con la etiqueta aún, ropita (el 95 % por lo menos) y zapatos que son completamente de niña, y que no podrá usar Gabi, sino por la nostalgia de lo rápido que estás creciendo. Me parece mentira que hace dos días llevaras esos vestiditos... Si es que vas camino de los 3 años, Bea, y suena a niña mayor, qué orgullo, y qué penita a la vez...
Por suerte sí, tendremos otro bebé en casa, de nuevo esas sensaciones, volver a empezar... Estoy deseándolo. Pero sabiendo que una vez más el tiempo pasará demasiado deprisa, cuánta razón tienen con eso de "disfrútalo, que crecen enseguida..." ¡Y eso que mi pequeño aún no ha nacido!
Y que debo estar loca porque ni aun teniéndolo ya pienso en un tercero... La única neurona que tengo me patina. Que quiero, claro, no que podamos. Papi me mira con cara de pedir plaza pronto para mi en el psiquiátrico, y entiendo que no, hoy por hoy no. Pero somos jóvenes, nunca se sabe... Yo por si acaso me quedo todos los vestiditos. O en todo caso, para alguna futura primita ;)
Hoy tocaba test de O'Sullivan (curva de la glucosa) y esperemos que salga bien. Lo que te gusta el dulce, Gabi, si ya de por si te mueves... está mañana mi tripita era una fiesta


No hay comentarios:
Publicar un comentario