Casi un mes sin escribir... Y tanto qué contar. El verano ya está aquí, aunque le ha costado llegar. Ahora tenemos más tiempo a diario para estar juntas. Es agotador, pero a la vez tan gratificante. Verte disfrutar en el parque, donde con tan poco eres feliz, llegar a casa y poder bañarte sin prisas... Hablar contigo, porque ahora casi hasta mantienes una conversación, lo preguntas todo, y de todo hablas. Curiosa, y graciosísima. Ayudar en casa a tender la ropa, o empeñarte en fregar. Oirte tararear las mil canciones que sigues aprendiendo. Y luchar, mantener contigo mil tiras y aflojas, soportar tus cabezonerías, tus berrinches, pero también ver cómo te angustias si te digo que me has puesto triste o enfadada, esos abrazos, esas caritas. Tu risa, que da luz a todo. Deseando que lleguen las vacaciones para disfrutar juntos los tres más aún, sin las preocupaciones y agobios cotidianos. Creces deprisa, y sonreimos de orgullo. Aunque a veces te miro y añoro a ese bebé...
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sábado, 19 de junio de 2010
Llega el verano
Casi un mes sin escribir... Y tanto qué contar. El verano ya está aquí, aunque le ha costado llegar. Ahora tenemos más tiempo a diario para estar juntas. Es agotador, pero a la vez tan gratificante. Verte disfrutar en el parque, donde con tan poco eres feliz, llegar a casa y poder bañarte sin prisas... Hablar contigo, porque ahora casi hasta mantienes una conversación, lo preguntas todo, y de todo hablas. Curiosa, y graciosísima. Ayudar en casa a tender la ropa, o empeñarte en fregar. Oirte tararear las mil canciones que sigues aprendiendo. Y luchar, mantener contigo mil tiras y aflojas, soportar tus cabezonerías, tus berrinches, pero también ver cómo te angustias si te digo que me has puesto triste o enfadada, esos abrazos, esas caritas. Tu risa, que da luz a todo. Deseando que lleguen las vacaciones para disfrutar juntos los tres más aún, sin las preocupaciones y agobios cotidianos. Creces deprisa, y sonreimos de orgullo. Aunque a veces te miro y añoro a ese bebé...
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