Cuando dieron la noticia en la tele esa noche yo estaba haciendo cosas en casa, ví que tu papi se horrorizaba por "algo" y le pregunté qué había pasado, y es tan bueno el pobre que no me lo quiso contar por no disgustarme. Lo supe ayer por la mañana por Internet, y todavía me cuesta quitármelo de la cabeza, Bea, aunque no es la primera vez que pasa. Comenté una noticia semejante aquí estando embarazada de ti porque me impactó muchísimo. Ahora que estás con nosotros entristece más si cabe. No lo entiendo, parece injustificable como dice casi todo el mundo, pero por un momento voy a salir en defensa de esa madre. La muerte del niño me da una pena que me encoge el corazón, se me saltan las lágrimas, pero más me la da ella que tiene que vivir el resto de su vida (si es que eso es vida) con esta losa de culpabilidad. Yo no creo que sea tan complicado este tipo de despiste (tampoco digo lo de "le puede pasar a cualquiera"), y afirmo que A MI NO ME PASARÍA), pero no sé, vas absorto, o más "dormido" de lo habitual, preocupada por algo, dándole vueltas al coco... O llevas 10 años haciendo ese mismo trayecto antes de tener al niño y cambiar la ruta pasando por la guardería. Haces algo mecánico, rutinario... Y se te va la olla. No lo justifico, pero puedo llegar a entender que pase, viviendo como vivimos, a mil por hora. ¡Pobre niño! pero...¡pobre madre que sobrevive a su hijo por un "despiste"! ¿Es justo que abran un proceso contra esta mujer? Creo que ya tiene el peor castigo de su vida: perder un hijo por su culpa. Pienso mucho en mi amiga Pilar... Ella se ha impuesto también la losa de culpabilidad, sin tenerla, y ni su vida ni ella son las mismas, aunque han pasado ya cuatro años... Esta madre, ¿cómo puede seguir viviendo? No puedo ni imaginarlo...
Pequeño, descansa en paz. Y a esa madre, por Dios, que también la dejen ¿vivir? en paz.


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