Bea, nos vas a volver locos. Ayer seguimos "experimentando" con cenas de niña mayor y probaste las varitas de merluza. Lo curioso es que te comiste tres o cuatro trocitos tú sola sin rechistar, que parecía que te gustaban aunque te eternizabas en masticar y tragar, y de repente, al "quinto" empezaste a escupir el pescado y a frotarte la lengua para quitarte los trocitos pegados (graciosísima), y nada, que ya no hubo forma de que siguieras comiéndolo. A ver, cariño, ¿qué es eso de ahora me gusta - ahora no? Tuve que improvisar algo rápido, y terminaste una vez más poniéndote morada con las lonchas de pavo. Y después, y esto sí que fue un avance, te tomaste la leche fresquita en tu vaso de aprendizaje. ¡Adiós, bibe! Así que nada, seguimos las noches con jamón york/pavo/purés, ¡¡y de ahí no salimos!! Estoy por probar con filetes directamente, a ver si con chicha triunfamos.
PD.- Me encanta tu "holaaaaa" cuando nos ves aparecer en la puerta de la guarde, que estos días tan buenos estás jugando en el exterior, y cómo vienes "corriendo" hacia nosotros.


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