Pobrecita Bea, qué impotencia da verte malita... Ayer al recogerte en la guarde nos dijeron que habías pasado el día estupendamente, pero que por la tarde habías empezado de nuevo con la tos. Efectivamente, menuda nochecita de ataques de tos, y tú, sin apenas quejarte, nosotros angustiados. Además, tienes los ojos llorosos y cara de cansadita. Esta mañana hemos dudado si dejarte en la guarde o no, pero como no tenías fiebre allí estás, a ver que nos dicen en un rato, si hace falta recogerte irá papi. Hoy, que además hace un frío polar, hubiera dado la vida por quedarme contigo en casa, cuidándote. Pero la peque de mi compañera de trabajo también está enferma desde el fin de semana, y era casi seguro que no pudiera venir hoy, así ha sido, y cariño, como está peor que tú que no tenías fiebre he creído mi obligación venir a trabajar, no era plan que nos quedáramos las dos con nuestras hijas. Aunque entre tú y yo, me siento un poquito culpable por no estar contigo. Me consuelta que tú seguías dentro de lo que cabe sonriente, que sigues comiendo muy bien... ¡si es que eres tan sumamente buena! Esta tarde te daré un montón de mimitos y achuchones, para "compensarte". Te queremos, preciosa, te echo de menos...


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