Y llegó el día en el que tu papi ha vuelto al trabajo. La sensación es muy rara; estoy feliz porque no tengo otra cosa que hacer que dedicarme a ti, pero me siento tan sola, cosita... O mejor dicho: ¡estamos tan solas las dos! No dejo de mirarte, pero a veces, sin querer, se me caen las lágrimas. Tengo que hacerme a esta nueva vida que se centra en ti.
Es la una, la mañana se me ha ido sin darme cuenta, y nuevamente sin hacer "nada" de todo lo que había previsto: plancha, lavadora, etc. Debería ir preparándome la comida, ahora que estás tranquila, no sea que luego no me dejes comer...
Además, no hemos salido (como también había previsto) a pasear: tu carrito, por costumbre, se quedó en el maletero del coche de papi. Aunque la verdad, tampoco hemos "tenido tiempo"...
Nos iremos organizando, y nos acostumbraremos poco a poco.
Es la una, la mañana se me ha ido sin darme cuenta, y nuevamente sin hacer "nada" de todo lo que había previsto: plancha, lavadora, etc. Debería ir preparándome la comida, ahora que estás tranquila, no sea que luego no me dejes comer...
Además, no hemos salido (como también había previsto) a pasear: tu carrito, por costumbre, se quedó en el maletero del coche de papi. Aunque la verdad, tampoco hemos "tenido tiempo"...
Nos iremos organizando, y nos acostumbraremos poco a poco.


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