QueridaS CositaS

Diario de una mamá que le va contando a su hija, lo que ha ido sintiendo, pensando y experimentando desde que supo de su existencia. Casi tres años después que Beatriz, nace Javier y la familia crece. Las experiencias y las cosas que contar también...

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miércoles, 13 de febrero de 2008

Desnudando el corazón...

Aprovechando la inspiración del día, que estoy bastante relajada de trabajo, y siguiendo con lo que comentaba en el post anterior, voy a desgranar esas inquietudes e incluso pensamientos íntimos que no pensé nunca fuera a comentar aquí. Allá voy, antes de que me arrepienta…

Maldito tabaco
 Si algo he aprendido es lo cierta que es la frase “nunca digas nunca”. Yo, que me llenaba la boca diciendo que jamás fumaría embarazada, que lo dejaría desde el primer momento, que me indignaba ver a otras mujeres fumar con una tripa prominente… Aquí estoy, siendo una más. Nada de lo que diga es con ánimo de justificarme. Pero tampoco de sentenciarme, no quiero que me juzguen, porque otra lección que he aprendido y que espero que consideren los demás es que siempre hay que ponerse en el lugar del otro, que desde fuera todo se ve fácil y muy bonito.

No me siento orgullosa de seguir fumando, ni mucho menos, muy al contrario: cada vez que enciendo un cigarro me invade el sentimiento de culpabilidad, y lo que es peor, de debilidad, de cobardía, de impotencia. Pues no te lo enciendas, dirán algunos… No es tan sencillo. Me apetece. De hecho lo necesito para no subirme por las paredes (algo que por otro lado es más perjudicial para el bebé que un cigarrillo). Evidentemente he bajado, y con creces, el consumo. A veces aguanto horas y horas, retándome a mi misma.

Evidentemente, me he informado. El propio médico me dijo que era preferible que me fumara cuatro cigarrillos a estar en un ataque de nervios permanente. Ni mi bebé vive entre una nube, apartándose el humo de los ojos, ni nacerá con un cigarro en la boca, ni será por ello futuro fumador. Ni mucho menos. Otra de las creencias falsas en las que han enclaustrado a los fumadores (porque esto no es cosa sólo del embarazo, es que de todas formas con la nueva ley parecemos “apestados”) Mi bebé puede ser más pequeñito, crecer menos, pero poco más.

Envidio a todas esas ex embarazadas (y muchas ex fumadoras) que me cuentan la repulsa que cogieron al tabaco (¡incluso a olerlo!) desde el principio. Yo ni repulsa ni ascos ni nada. De igual manera que no he cogido aversión a ningún alimento, tampoco ha habido un cigarrillo que haya tenido que apagar por repulsa. Si es que encima tengo mala suerte (es irónico, no autocompadecimiento) Aún mantengo las esperanzas. Aunque claro, si lo pienso… entonces no tiene mérito, ¿no?

Por otro lado están las charlas morales (curiosamente la mayoría son de fumadores), y las malas caras. En vez de darte ánimos, a veces han conseguido llenarme los ojos de lágrimas, francamente: sólo consiguen hacerme sentir peor (y de verdad sigue sin ser autocompadecimiento)

Y por otro… la vergüenza. Cuando voy por la calle, después de salir de trabajar, con mi cigarrito… Me da la sensación de que todo el mundo me mira con desagrado. ¡He llegado a tener el gesto inconsciente de intentar meter la tripa!

Hay una compañera de trabajo, bastante mayor, que sin embargo me dice que ella no dejó el tabaco en ninguno de sus dos embarazos, que sus hijos nacieron sanísimos, y que ninguno fuma. Me reconforta escucharla, sentirme comprendida… Aunque sólo sea por un rato.

Beatriz… Espero simplemente que no me lo tengas en cuenta, que me perdones. Que no pienses por favor que el amor de tu madre por ti no es suficiente como para hacer un sacrificio… La vida no es tan sencilla… ni tan complicada.


Viviendo deprisa

Me enamoré de tu papi cuando mi vida amorosa ya estaba “resuelta”. En unos meses lo dejé todo por él, mi pareja de entonces, la casa en común…para empezar de nuevo con alguien a quien amara de verdad. En menos de un año nos habíamos comprado nuestro piso, y antes de cumplir los dos años de relación ya nos habíamos casado. A menos de dos años del aniversario del día más feliz de nuestras vidas hasta ahora, llegarás tú… a colaborar en otro de los momentos más dichosos.

Sí, cosita, hemos vivido deprisa. O no. Como todo, depende del que opine. Yo estoy orgullosa de lo que nos queremos tu papi y yo, de todo lo que hemos ido consiguiendo juntos y siendo más jóvenes de lo que ahora son en su mayoría las parejas.

¿Qué si nos quedan cosas por vivir? Mil, cosita. Pero ¿quién ha realizado todos los viajes, todos los sueños, todos sus proyectos? ¿Cuándo es entonces el momento de tener un bebé? ¿Existe ese momento? Nosotros teníamos claro que queríamos disfrutar de ti cuanto antes, aunque nos dejemos por disfrutar muchas otras por el camino. No es un sacrificio, como piensan muchos. Es otra forma de vivir. Muchos de esos sueños, de esos viajes, se harán igual, en vez de con dos personas, con tres. Y seguro que nos sabe mucho mejor.
 

¡Qué mundo este!

En los momentos malos (o tristes), o simplemente al ver el telediario, a veces no puedo evitar pensar a qué clase de mundo te vamos a “traer”. Dicen que tener un hijo es un gesto de amor, de generosidad… A veces pienso que es al contrario. Es egoísta. Porque lo hacemos sólo por nosotros, por llenar nuestras vidas, sin pensar en la tuya (dicho de otra forma tú no has pedido existir, ¿verdad?) y sin pensar que quien tendrá que vivir esa vida, salir adelante, serás tú, no nosotros.

El mundo está fatal, cosita, pero por si alguna vez lo preguntas y para que no digan que siempre soy tan negativa… tú misión en esta vida (la tuya) será hacer este mundo un poquito más feliz.


CONTINUARÁ… (si mañana no me he arrepentido)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Existen las 4 dimensiones?? eso como va??

me has hecho llooorar!!

la verdad... te preocupas demasiado! seguro que todas las mujeres que han estado embarazadas se han hecho las mismas preguntas, pero por supuesto no te dejes llevar por el que diran... no se si lo recuerdas hermanita pero a mi me importaba muchisimo lo que pensaba la gente de mi, y si ahora soy como soy, que vivo para mi y de mi manera es por ti, porque tú me enseñaste ese valor y tú no debes olvidarlo ok??

Por otro lado... si nadie tuviera hijos... seria un mundo triste! y además lo único que salva el mundo es el futuro, con una buena educación los problemas de la humanidad se podrían resolver y ahi formará parte Bea.

Por cierto me encanta lo redondita que estas jejeje el sábado te voy a hacer mil fotos! estas muy guapa, aunque ya lo eras ehh ;) q eres mi hermana favorita!

mil besicos
te quiero